La artroscopia es un método quirúrgico de mínima invasión, que ha contribuido a mejorar el tratamiento de las articulaciones equinas y se ha venido estableciendo en los últimos años como el método más usado en la cirugía articular.
Esta evolución ha propiciado el surgimiento de nuevos métodos e instrumentos. Hoy en día, la artroscopia ya no se limita a la cirugía articular, sino que se aplica también para el examen y el tratamiento de las vainas tendinosas.
Los instrumentos empleados han de responder a las exigencias de un creciente número de indicaciones y de procedimientos quirúrgicos. El objetivo, por lo tanto, ha sido crear unos instrumentos eficaces, duraderos, prácticos y estables, que sean capaces de manipular los grandes fragmentos que suelen ser objeto de la cirugía artroscópica.