Cirugía endoscópica en la axila
Los procedimientos endoscópicos y de mínima invasión tienen una larga tradición en la ginecología, si bien los tejidos blandos seguían representando una limitación para éstas. Los primeros intentos de aplicar el método endoscópico para el diagnóstico de ganglios linfáticos retroperitoneales remontan a los años ochenta.
La evolución del diagnóstico de los ganglios centinelas, sobre todo en la región mamaria, ha planteado nuevas preguntas. En presencia de un ganglio centinela positivo, no sólo hace falta determinar hasta qué grado es posible usar el abordaje mínimamente invasivo para la práctica de una linfadenectomía completa, sino que también es necesario explorar los tejidos blandos para averiguar si existen metástasis ocultas.
Para el desarrollo del axiloscopio/STEEP, por lo tanto, se realizaron diferentes tipos de marcaciones mínimamente invasivas en los ganglios centinelas axilares en caso de carcinoma mamario.
Con los métodos de marcación radioisotópica se obtienen otras tasas de detección que con el marcado con un colorante azul, por lo que resulta útil combinar ambos métodos.
Mientras que el detector puede localizar los ganglios linfáticos marcados por radioisótopos por vía percutánea, no es capaz de identificar los ganglios teñidos de azul.
Lo ideal es seguir el conducto linfático teñido de azul hasta llegar al ganglio linfático centinela y extirparlo. Por consiguiente, convendría seguir su trayectoria desde el lugar de inyección en la mama hasta la cavidad axilar extirpando el ganglio linfático teñido de azul y marcado por radioisótopos.
En caso de positividad histológica, se podrá entonces terminar la intervención tal como previsto. El nuevo axiloscopio STEEP permite realizar una disección rápida de las áreas de tejido blando, visualizar con toda claridad las estructuras anatómicas existentes y practicar una resección total.
¡La caperuza transparente patentada es la clave del éxito!
Gracias a la perfecta adaptación al sistema óptico, la visualización del sitio de la operación es excelente aunque las condiciones anatómicas sean difíciles. Ya durante la preparación y disección, la caperuza transparente permite identificar las estructuras anatómicas, protegiéndolas de forma óptima y preservando así, en la mayor medida posible, la integridad de la mama. Las demás medidas terapéuticas, como la extracción del ganglio linfático, se realizan a través de un canal de trabajo integrado sin necesidad de efectuar incisiones adicionales.
El ganglio linfático se extrae, de forma aislada, a través del canal de trabajo.
Durante este proceso, no se produce ningún contacto con el tejido circundante no afectado. Sobre todo en caso de positividad histológica del tejido extraído, este hecho constituye un aspecto clave de seguridad desde el punto de vista oncológico. A la hora de realizar el examen histológico, la integridad del ganglio linfático es de suma importancia para la información pronóstica.
Desarrollado en estrecha cooperación con
Dr. med. Erik Schlicht, Ginecología / Centro de mamas de la Clínica de Schwäbisch Gmünd Stauferklinik, Mutlangen (Alemania)